Año 2, número 7: octubre 2011 (e.·. v.·.)

Biografía:
Q.·. H.·. Rafael Urdaneta

Trazados de la R.·. L.·. Lautaro 197:
Los Judíos en la Masonería

Laicismo:
Laicidad Positiva

Principios:
Los Valores Laicos

Minuto Masónico:
La Escuadra y el Compás

Preguntas y Respuestas:
¿Qué significa “hombre libre
y de buenas costumbres”?


EL VISITADOR

Q.·. H.·. Ricardo Solier Vilches
Logia “Patricia” de Córdoba, de la que fue Venerable Maestro

.·.

ADELANTE

¡Hermanos a la labor!
ya se desgasta la piedra,
ya se reviste de brillo,
ya ha perdido su aspereza.
El templo que levantamos
hacia las nubes se eleva;
no hay cúpula más hermosa
que el cielo con sus estrellas.
En él pueden congregarse
hombres de lejanas tierras,
de diferentes idiomas
y de distintas creencias.
Por él los lindes se rompen;
por él las líneas se quiebran
que a unos pueblos de otros pueblos
dividen por suerte adversa.
Para nosotros no existen
ni murallas, ni fronteras,
ni hay enconos que subsistan
ni odios que al punto no mueran.
Queremos en los altares
la mirra que a Dios se eleva,
que lleva la paz al alma
y el sosiego a la conciencia.
Un himno alcemos, que cruce
la redondez de la tierra,
que extienda todas las manos
y forme fuerte cadena.
Himno a la Fraternidad;
que no es posible sin ella
vivir en paz en el mundo,
libres de luchas y penas.
Himno a la Igualdad, que mata
de los pechos la soberbia
y que al magnate altanero
con el mendigo nivela.
A la Libertad un himno,
porque es ella nuestra enseña,
y a la infame tiranía
ahoga con mano férrea.
Dios, que un rayo de su luz
derramó en nuestra conciencia,
quiere que en el mundo, todos
los hombres, hermanos sean.
Y por eso ha bendecido
por noble, elevada y buena,
la obra que realizamos
y cuyo fin ya se acerca.
¡Hermanos, a la labor!
Pensad que esas toscas piedras,
desgastadas, han de ser
columnas del templo esbeltas.
¡Adelante! que ninguno
le pida al descanso treguas,
ni a la fatiga se rinda;
que si el desaliento enerva,
da la fe nuevo ardimiento
y hace renacer la fuerzas,
y la palabra “imposible”
no existe ya en nuestra lengua.
¡Atrás, la torpe calumnia!
¡atrás, la ciega soberbia!
¡atrás, el encono impío!
¡atrás, la ignorancia ciega!
No hay atajo sin trabajo,
no hay lucha sin recompensa,
no hay dolor sin lenitivo,
no hay días sin noche negra.
Para vencer, es preciso
que exista lucha violenta;
sólo de la luz al rayo,
el cuerpo sombra proyecta.
¡Hermanos, a la labor!
Cercano el día se encuentra
en que no existan rencores,
ni límites, ni barreras.

.·.

Poema fechado el 13 de marzo de 1883 y dedicado por su autor, el médico Ricardo Solier Vilches, Avicena, a la R.·.L.·. Estrella Flamígera de Córdoba en su tenida de nueva  constitución. Solier, miembro de la Logia “Patricia” de Córdoba, de la que fue Venerable  Maestro, y uno de los francmasones cordobeses más importantes, llegaría a ostentar el  Grado 33.


Columna de la Armonía

Wolfgang Amadeus Mozart: Sinfonía Nº 40

Orquesta de la Universidad de Columbia
Fecha de Grabación: 2 de diciembre de 2001

Licencia: Dominio Público



© 2011

R.·. L.·. Lautaro Nº 197, Or.·. de Caracas, Venezuela.
Descargo de Responsabilidad

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