Domingo Faustino Sarmiento

Sarmiento y la masonería (1854-1888)

Sarmiento se inició como francmasón a fines de julio de 1854 en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso de Chile. En Buenos Aires fundó la Augusta y Respetable Logia Unión del Plata. Y se convirtió en su primer orador. En el 1882 se aplicó a la Logia Obediencia de la Ley No 13, se convirtió en su primer orador o representante de la ley masónica y asumió como Gran Maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones. En esa posición obtuvo el más alto grado del rito escocés antiguo.

El recinto del gran templo de la Masonería Argentina

En el filosofismo masónico -considerado desde el 4o grado en adelante-, Sarmiento recibió el grado 33, el máximo escalafón del rito escocés antiguo. Fue aceptado el 18 de julio de 1860, y el más alto cargo se lo entregó el Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina. También distinguieron a los ex-presidentes Justo José de Urquiza, Bartolomé Mitre, y al general Juan Andrés Gelly y Obes. Tres días después, le tocó el turno al presidente Santiago Derqui.

Cuando el presidente Mitre lo mandó a Estados Unidos en misión diplomática, Sarmiento viajó como representante de la Gran Logia y el Supremo Consejo Grado 33 de la Argentina. Allí se contactó con el presidente de la Unión, Andrew Johnson, que le regaló un distintivo masónico.

Una vez electo presidente de la Nación, Sarmiento se alejó temporalmente de la Masonería. Con esta decisión quiso demostrar que ninguna institución influiría en el cumplimiento de su funciones públicas.

Sarmiento murió en Paraguay en 1888. Y la Masonería de ese país le rindió honores. Después sus restos fueron trasladados a la Argentina. En San Nicolás de los Arroyos, el ex-gran Maestre Agustín Pedro Justo -padre del futuro presidente argentino que asumiría en 1932-, le rindió honores en nombre de la Masonería Argentina.

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