Laicismo: Su definición y principios filosóficos

Héctor Soto Ampuero
Libertades Laicas red iberoamericana por las libertades laicas
http://es.scribd.com/doc/59829889/Laicismo-y-Principios-Filosoficos 

INTRODUCCIÓN

En primer lugar, quisiera agradecer la oportunidad que me han brindado, de escribir unas pocas palabras sobre un tema tan interesante y tan actual como es el laicismo, y además, de exponerlo delante de esta agrupación  que, en cuanto practican el libre examen, han llegado, quiéranlo o no, a pensar y actuar según esta doctrina, el laicismo, que paso a definir y comentar.

DEFINICIÓN DE LAICISMO

Laicismo, según el Diccionario de la Real Academia Española, es la “Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, de toda influencia eclesiástica o religiosa” y, esto que parece tan simple en realidad no lo es, particularmente, porque desde antes de la Historia, la religión prevaleció sobre el ordenamiento civil, ya que ésta surge como la permanente necesidad que tiene el humán (*) de explicarse los fenómenos naturales cuyas causas y leyes desconoce y que, en su ignorancia, atribuye a una voluntad superior al plano natural, es decir, busca explicaciones en lo sobrenatural, que no es otra cosa que todo aquello que no se explica con la razón.

En efecto, todas las religiones, en cuanto no tuvieron el auxilio de la ciencia para descubrir las explicaciones de los fenómenos naturales: el día y la noche, las estaciones, las lluvias y sus truenos y relámpagos, inundaciones y terremotos y particularmente, los misterios de la vida y la muerte, donde debemos incluir la salud y la enfermedad, inventaron soluciones a sus interrogantes que, a propósito o no, administraron los brujos y sacerdotes quienes, simplemente atribuyeron a la voluntad de uno o varios seres desconocidos, la causa y efectos de tales fenómenos inexplicables.

De aquí para adelante, denominemos a este misterio “la voluntad de Dios”. Digamos también, de paso, que estos analistas de las causas y las leyes de los fenómenos naturales, mil veces las descubrieron, pero no encontraron oídos ni disposición de la gente para entenderlas, probablemente porque tales explicaciones eran menos sencillas, menos cómodas para el pueblo (laikos en griego antiguo) que, simplemente, ir más allá de la genérica explicación: “la voluntad de Dios”. Surge así el Esoterismo, el conocimiento oculto, el conocimiento interior, que simplemente se mantenía oculto porque nadie se interesaba en él y esto, hasta nuestros días.

Libertades Laicas

Digamos, a propósito, que el conocimiento es y ha sido siempre la mayor fuente de riqueza y poder. Los brujos y sacerdotes lo saben desde siempre y bueno, si el pueblo no quiere escuchar ni comprender, es decir conocer, ¡allá él! ¿Por qué no ganar autoridad administrando el conocimiento esotérico y ponerla también a disposición de los líderes políticos de aquella cultura o sociedad, si no eran ellos mismos tales líderes?, ¡Ah!, y si por casualidad, algún, no iniciado en las artes del sacerdocio, se ponía demasiado curioso, podía ser fácilmente descalificado como hereje y en consecuencia alejado de los misterios, lo que de paso, los hacía más poderosos.