El Honor Masónico

Dejando de lado las alocuciones verbales del término honor como “hacer honores a”, “en honor a”, ”tener el honor”, etc. la palabra HONOR es un término profundo que va más allá de estas frases.

El honor es una cualidad moral que lleva al sujeto a cumplir con los deberes propios respecto al prójimo y a uno mismo. Se trata de un concepto ideológico que justifica conductas y explica relaciones sociales. El honor, en muchos casos, está vinculado a la dignidad.
En masonería esa palabra denota mayor énfasis en el comportamiento del masón. El honor es siempre llevado a la imagen que proyecta sus actos cotidianos. Es considerado un hombre de honor por la forma de ser de esta persona. Es decir un conjunto de virtudes que hacen que sea considerada “honorable”. Llevada al trabajo logial, es aquel que realiza su trabajo siendo sincero, honrado y transparente. Lo contrario a ello es un hombre que esconde sus malos sentimientos, su hipocresía, su maledicencia, donde la palabra o el compromiso de algo, es mentira, y muchas veces nos equivocamos al considerar a alguien que tiene honor, sin saber que es un ser sin palabra, sin valor. Estas razones hacen notar que todo masón debe ser como condición innata, un hombre de honor. No serlo dejaría muchas dudas sobre su condición de masón.

Sobre el concepto de LEALTAD,
La lealtad es un compromiso de uno mismo con una persona o personas sobre lo que dice va a realizar. La lealtad se nota cuando las condiciones son desfavorables al entorno. Es allí donde se demuestra la lealtad de una persona a sus ideales o su promesa contraída. Donde su HONOR tiene el valor real de su persona y mantiene el compromiso contraído. La lealtad se relaciona a otras virtudes como la amistad, la fraternidad. Un masón desleal será aquel que promete cumplir algo, y que cuando la situación le es adversa no lo hace. En el mundo profano esta situación es de todos los días. Muy pocos se fían de que sus amigos sean leales por ser esta virtud muy elevada de espíritu. La lealtad  se relaciona con la valentía de mantener en pie una promesa a pesar de que la mayoría o la situación sea inestable. Por ello pasar a ser cobarde es sinónimo a un ser desleal y que en términos generales al saber que alguien nos ha sido desleal, jamás volveremos a creer en él. Se convierte en el verdadero adjetivo dado a un desleal, que es TRAIDOR. La lealtad perdida conlleva a un deshonor.  La lealtad conlleva a tener honor. Es una razón por la cual estas dos virtudes que ahora son escasas, se consideran valores morales, y que todo masón debe esmerarse en cultivarlas.

RAMIRO TORO C:.M:.M:.

BIBLIOGRAFIA:
https://logiahonorylealtad.blogspot.com

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