La Justicia

Es la cuarta virtud cardinal.

Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. No es tarea del Masón ser Juez. Dice nuestro código de moral “No juzgues ligeramente las acciones de los hombres; no reproches y menos alabes; antes procura sondear bien los corazones para preciar sus obras”.

No es fácil sondear los corazones, descubrir las intenciones de los hombres y sus motivaciones, tanto cuando hacen el bien como cuando hacen el mal. Es por eso que el Masón no juzga ligeramente. Sin embargo el Masón vive en este mundo y debe reaccionar ante la injusticia. Con Fortaleza, pero también con Prudencia.

La justicia humana dista de ser perfecta, pero es anhelo del Masón que sus propios trabajos sean siempre Justos y Perfectos.

 La sinceridad, la perseverancia, las cuatro Virtudes Cardinales, definen al Masón. Pero también podemos decir que el Masón es miembro de una sociedad de constructores. El Masón tiene por lo tanto un carácter constructor.

Esto significa que el Masón es un hombre que se define en la acción, en la acción de sus trabajos, pero también en su vida diaria.

 Dijo William Morris. “¿Hay alguna buena obra que yo pueda hacer? ¿Hay alguna palabra buena que yo pueda decir? Haga yo esa obra ahora, diga yo esa palabra ahora, porque no volveré a pasar por aquí.”   El Masón debe actuar en el momento preciso, no esperar, mirando entre los profanos que le rodean, quien da el primer paso, debe él dar ese primer paso, porque nunca más pasará por allí, y si no es un Masón el que lo haga ¿Entonces quién? ¿Por qué tendría que ser otro?.

 Dijimos que el Masón es un constructor y entonces su accionar  tiende siempre a la edificación, a la construcción, y no a la destrucción.

 El Masón es pacifista y considera a la guerra como un crimen y detesta la violencia.  Sin embargo el Masón vive en este mundo, es inocente pero no ingenuo. Lleva su espada en la mano izquierda, con la punta hacia abajo en actitud de defensa, no de ataque. Con la mano derecha realiza su tarea, pero está dispuesto a defender sus principios sin vacilación, con Perseverancia, Templanza y Fortaleza.

“Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás la inocencia, sin reparar en nada de los servicios que prestares” reza nuestro código Moral.

 Sinceridad, Perseverancia, Prudencia, Templanza, Fortaleza, Justicia, Actividad Edificante, son características del Masón.

 Sin embargo falta nombrar algo importante. Y eso es el Amor. El Masón hace todo lo que hace por Amor, Amor a la Humanidad, Amor a la Familia,  Amor a la Verdad, Amor a los hermanos, Amor a la Libertad, es el Amor el motor de todo su accionar.

 Para terminar recordemos las palabras finales de nuestro Código Moral:

 “No olvides que la Francmasonería tiene su origen desde el primer día en que hubo desgraciados, es decir, desde el principio del mundo; su culto es la Virtud; sus dogmas el Silencio y el Valor;  sus misterios, la Luz y la Razón; sus preceptos la Beneficencia y la Humildad; sus ministros, los hombres virtuosos, y sus recompensas, la propia estimación y el amor de todos sus hermanos”.

JIC
M.·. M.·.