FRATERNIDAD

El primer acto guerrero fue, según lo que llamamos Historia Sagrada, la de la Biblia, el asesinato de Abel por su hermano Caín. Fue una muerte fraternal, entre hermanos; el primer acto de fraternidad. Y dice el Génesis que fue Caín, el fratricida, el que primero edificó una ciudad, a la que llamó con el nombre de su hijo. Y en aqueIla ciudad, “polis”, debió empezar la vida civil, política, la civilidad y la civilización.

Muy contrario a esto el significado de la palabra “fraternidad” encierra “unión y buena correspondencia; amor y cariño reinante entre hermanos”. Es fraterno, aquel que auxilia a otro en el infortunio, le ayuda en sus obras virtuosas, le guarda inviolables sus secretos y le defiende su reputación. La fraternidad es lealtad en la ausencia y solidaridad sin necesidad de presencia.

La fraternidad constituyó la auténtica prédica, como fue, también, el profundo contenido de las enseñanzas de Krishna. Por eso, muchos aprendieron a repetir las palabras del Nazareno; pero pocos, muy pocos, han podido comprenderlas.

Si el sentimiento de fraternidad no fuera parte de nuestra vida masónica, no seríamos capaces de repudiar el egoísmo, de hacer a un lado la vileza y de rechazar la ingratitud. En ausencia de fraternidad, nos dominará la ambición que nos enfrenta como fieras y nos despedazará.

Si queridos hermanos, realmente es buena la unidad de los hermanos, en la unión está la fuerza, pero debeis tener en cuenta que ninguna cadena es más fuerte que el más débil de sus eslabones, por lo tanto si un eslabon esta a punto de fallar, es la cadena la que falla.

Queridos hermanos, fieles a los postulados de nuestra hermandad, con la cooperación de todos hagamos de las Logias, bajo la augusta dirección del Gran Arquitecto del Universo, una verdadera fraternidad, de tal manera que nos aceptemos los unos a los otros, con nuestras virtudes y con nuestras debilidades y defectos.

Debemos buscar por los medios que estén a nuestro alcance, la verdadera fraternidad; conscientes estamos que esto no es fácil, todos debemos poner nuestro grano de arena, hacer a un lado nuestros ideales personales y pensar sólo y solamente, en la unidad y el progreso de la humanidad.

“Aquel que duda y no investiga, se torna no sólo ignorante, sino también injusto”
Blas Pascal
Dario Tarfur

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