La Gran Reunión Americana, Miranda, O’Higgins y las Logias Lautarinas

Q.·. H.·. Edgar Perramón Quilodrán, M.·. M.·.
R.·. L.·. Lautaro 197. Or.·. de Caracas, Venezuela.

En 1798, a los 48 años, el Precursor Francisco de Miranda fundó la Gran Reunión Americana, una logia para la organización ideológica y política de la lucha emancipadora. Inglaterra estaba gobernada por el Rey Jorge III.

En su casa de Grafton Street N ° 27, que Miranda adquirió en 1802 -ahora Nº 58 Grafton Way, en el barrio Bloomsbury, en Londres- estuvo la primera representación diplomática de América en Europa, la vanguardia de la revolución continental y el lugar donde se reclutaron los legionarios europeos que vinieron a la independencia de América.

Miranda, el combatiente en tres continentes, es el Maestro de la libertad y del americanismo, el primero que tiene una concepción unitaria de Hispanoamérica y el primero que habla en nombre de América. Todo está registrado en su llamada Colombeia, los 63 grandes volúmenes manuscritos que dejó y que lo sitúan como el más grande memoralista de su época. Hablaba seis idiomas y traducía del latín y del griego.

Miranda vio a Hispanoamérica como una sola nación y es, acaso, uno de sus aportes más notables y permanentes al proyecto de unidad de nuestros pueblos.

Miranda, no obstante sus frustradas expediciones libertarias el 27 de abril de 1806 en Ocumare de la Costa y el 3 de agosto del mismo año en La Vela de Coro, la primera capital de Venezuela, es quien, a los 56 años, libra la primera batalla por la Independencia del continente. Miranda permaneció cinco días en Coro en un intento de libertar a la población, pero la ciudad fue evacuada.

Había partido de Nueva York, el 2 de febrero de 1806, en ruta hacia Haití, y el 12 de marzo se jura en la bahía haitiana de Jacmel la bandera tricolor, amarillo, azul y rojo, que ondeaba en el mástil del bergantín “Leander”, en el cual iba la primera imprenta que llegó a Venezuela y en la que se imprime la primera proclama. Desde el 14 de julio de 1811 esa será la bandera de Venezuela.

Son las lecciones que recibieron todos los libertadores de América y, desde luego, en 1810, sus compatriotas, el futuro y genial Libertador de cinco naciones, Simón Bolívar, de 27 años; el insigne Maestro de América don Andrés Bello, de 29; y el notable diplomático Luis López Méndez, de 42, quienes fueron enviados a Inglaterra como comisionados por la Junta Suprema de Caracas del 19 de abril de 1810 para lograr su apoyo externo. Miranda recién cumplía los 60 años.

 

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