La Masonería de Hoy ante la Crisis Mundial

A.·. L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.

RESPETABLE LOGIA “LAUTARO Nº 197”

Q.·. H.·. Juan Antonio Córdova Miranda M.·. M.·.

Oriente de Caracas, 28 de agosto 2009 (e.v.)

INTRODUCCIÓN:

A menudo el mundo profano e incluso miembros de la orden, se interrogan sobre si aún la Francmasonería está en condiciones de cumplir un rol relevante en el actual siglo que estamos viviendo, las preguntas pueden ser ¿la existencia de la Orden tiene sentido? Y, ¿Cuál es ese sentido?.

Responder a tales cuestionamientos invita a revisar los principios de la institución que nos cobija, su análisis obliga a fijar los cinco sentidos en los principios que sostiene esta gran cruzada y observar si continúan siendo válidos o si es necesario cambiarlos y modernizarlos como muchos enjuician. Los masones esparcidos por la faz de la tierra sabemos que nuestra institución esta sostenida en nosotros mismos, hombre y mujeres imperfectos pero libres, que en aras de la libertad individual propugna la libertad de ideas, trabaja incansablemente para que los habitantes de este planeta sean ciudadanos y no súbditos, por ello, es imprescindible para la masonería que la relación democracia-Estado se manifieste de forma sólida en los cimientos de las estructuras básicas de la sociedad.

En otro estado de cosas, la dinámica del nuevo orden mundial, que lleva participando desde 1820, en la actual y próximas décadas nos coloca como testigos del principio del fin del sistema económico imperante, no olvidemos que la crisis de 1929 y la Gran Depresión significaron un cambio radical con respecto al pasado, ahora la estructura actual está en proceso de reformulación a causa del egoísmo humano y al plan concertado de unos cuantos que dirigen el mundo.

A continuación, intentaremos que en el desarrollo del presente trabajo reflexionemos y despejemos las preocupaciones que esta noche nos convoca a trabajar cual obrero del conocimiento, toda vez que la masa crítica al interior y exterior de los templos masónicos nos demandan acciones ante los fenómenos sociales, económicos, políticos y culturales que forman parte de la realidad y desafíos de la sociedad global que vivimos.

DESARROLLO:

Los hombres y mujeres que conformamos esta gran cadena universal que es la Francmasonería, sabemos que la institución es esencialmente iniciática, que se explica mediante los símbolos que son su lenguaje particular en el orden moral y por tanto, es por estos valores morales que la institución sobrevive en el paso del tiempo y el espacio, gracias a que prepara a sus miembros para que construyan un mejoramiento individual que luego pueda ser proyectado extramuros y como consecuencia una mejora en el desarrollo de la humanidad.

Son los valores Éticos de la tolerancia, la comprensión, el amor fraterno, la solidaridad, etc, los que defiende la Orden en todo su quehacer y que intenta inculcar a todos sus miembros mediante símbolos. Son estos valores los que han sostenido a la institución desde la Edad Media hasta ahora, son los que se han venido transmitiendo por la vía iniciática y que puestos en el momento, la significación de sus conceptos no es la misma hoy que en siglo XVIII.

El perfeccionamiento personal que la institución francmasónica inculca a sus miembros, como sabemos, se traduce en la expresión simbólica que es desbastar la piedra bruta de nuestro yo interno para luego alcanzar la meta final que es convertirnos en una piedra cúbica perfecta, sin asperezas, sin embargo tal desafío sería infructuoso si el cambio individual no trasciende y proyecta al entorno y a toda la sociedad.

Las perspectivas propias de la Francmasonería en el pasado, en cuanto a su relación con la actividad pública de sus miembros como ciudadanos, no cabe duda son las mismas que la sociedad actual requiere de nuestra institución, nos referimos a los conceptos de globalidad, que tiene que ver con la acción común, visión amplia del mundo, universalismo; fraternidad, valor que opera en distintos planos humanos: afecto entre los miembros de la orden, objetivo que vincula la cohesión social, reconocimiento del otro, proyección exterior; libertad, libertad de opinión como la más sagrada de todas las libertades, junto a la libertad de conciencia, de expresión y creatividad individual; igualdad, acceso a la salud, educación, o igualdad en la dignidad; tolerancia, legitimidad del pluralismo en cuanto a religión y cultura, negación del integrismo o cualquier otro radicalismo. En el mismo orden, la Francmasonería se propone ser el punto equidistante para todas las posiciones religiosas, étnicas, filosóficas y tendencias políticas, para lo cual tiene el deber de mantener una estricta imparcialidad y objetividad entre todas ellas, por lo cual la orden rechaza toda clase de integrismos o fundamentalismos, resguardar que la paz y la democracia sean el let-motiv de las sociedades humanas, por el contrario, rechazar la guerra y la violencia en todas sus manifestaciones y, ser fuente de conciliación y/o mediación que afecte la convivencia social son sus sagrados propósitos.

Quienes o cuales son por lo tanto los elementos que adversan a la orden, diremos que son las ideas que se oponen al progreso, los fanatismos de cualquier origen, la ignorancia, la ambición y todo aquello que atente a los derechos humanos a los que la francmasonería defiende desde siglos.

Interesante es entonces que los detractores o críticos de nuestros ideales y principios se pregunten que cual es la posición de la masonería, o lo que es peor que hace la orden ante tan grave crisis mundial que tiene a mucha gente sin trabajo y sin esperanza de una vida mejor por lo menos en el corto y mediano plazo, esta situación global ha dejado al desnudo la debilidad del sistema financiero en mano de los grupos económicos consabidos, como también la inmoralidad de algunos quienes la dirigen, a primera vista y mientras la situación está en pleno desarrollo, se vislumbran posibilidades de pronta recuperación, a decir de los expertos estamos testificando de cómo el sistema actual está dando paso a una salida que nos parece tiene cierta idea de previsión, toda vez que debemos esperar la implementación de medidas y políticas concretas que significarán adentrarnos a un nuevo orden económico.

Para una mejor comprensión del colapso financiero del cual somos víctimas directas a causa del individualismo económico y la usura institucionalizada, lo percibiremos con algunos datos concretos ocurridos a partir del reciente año 20088, como el colapso del Banco de Inversiones Bear Stearn, adquirido por JPMorgan Chase, con una línea de crédito otorgada por el Banco de la Reserva Federal, el colapso del Banco IndyMac rescatado también por el BRF, colapso del cuanto mayor banco de inversiones de EEUU, que no fue salvado por el BRF por considerar que sus efectos estaban consumados, colapso del Banco de Inversiones Cerril Lynch, rescatado por el Bank of America con fondos del BRF, colapso de la mayor aseguradora estadounidense y mundial American International Group, nacionalizada por el BRF, entre otros ejemplos.

Los medios de prensa y analistas internacionales, señalan que todos estos blindajes y otros que seguramente aún no se conocen, los pagará el contribuyente estadounidense a través de mayores impuestos y con una mayor emisión monetaria descontrolada por parte del Banco de Reserva Federal, que acelerará la erosión del valor Dólar, o sea, el costo de desastre lo pagará todo el mundo que trabaja en dólares y no sólo el contribuyente estadounidense.

En razón de la enorme complejidad del proceso económico mundial que se está desenvolviendo en estos momentos, la gran cantidad de información que recibimos al día y, la dificultad aparente de prever desenlaces tan globales como lo de México y el mismo EEUU, es menester revisar brevemente los principios básicos que sustentan tan catástrofe toda vez que atraviesa le orden político, social, climático, moral, religioso, científico y natural, comprender por ejemplo que: a) el sistema financiero, que es un mundo sofisticadamente virtual e irreal, fue diseñado para funcionar en forma contraria a los intereses de la economía que es el mundo real del trabajo, la producción y los servicios concretos. Con el paso de las últimas décadas, en razón de los avances tecnológicos, de los que somos presa fácil, las finanzas y la economía se han ido alejando una de otra, pasando de ser complementarias y equilibradas a ser crecientemente antagónicas, lo que en consecuencia nos muestra un sistema basado en el concepto de deuda, lo que hace que la economía real este aprisionada y subordinada a los intereses y vaivenes de las finanzas virtuales. b) en materia de financiamiento de la economía, el modelo neoliberal mayoritariamente imperante, ha desplazado al Estado en su función de utilizar la moneda Nacional como instrumento de financiamiento de la economía, como consecuencia se ha dogmatizado el concepto de que los Bancos Centrales se mantengan independientes del Estado, el caso de EEUU es la muestra más fehaciente de esta dramática realidad en que se subordina a los intereses de la superestructura bancaria privada en lugar de los del pueblo y la economía en su totalidad, de esta manera, son los propios bancos privados los que se logran transformar en fuente primaria de crédito para toda la economía, activando así el muy generoso negocio de prestar dinero a interés a tasas usuarias.

La visión actual es que el sistema financiero global basado en la usura y el individualismo económico, es final, no tiene solución si sólo se observa a través de medidas estrictamente monetarias y económicas, los responsables de la debacle deben humanizar sus decisiones, por lo que lo que se vislumbra es que si las autoridades estadounidenses dimensionan el problema con mirada más pragmática y humana, nos permite afirmar que Estados Unidos no permitirá un colapso inminente.

En este sentido entonces cabe preguntarse ¿Cuáles son las perspectivas de la Francmasonería para el presente siglo XXI, incluida la crisis económica presente?, ¿Tiene sentido o a quedado obsoleta por los nuevos tiempos que se viven?. Al respecto, creemos que la Orden si tiene sentido en la medida que no siendo una secta, que no es una institución religiosa, que no es una O. N. G., si es una forma de moral personal con proyección externa, que defiende valores, que a pesar de muchos, continúan estando vigentes, por tanto, si sabemos explicar la vigencia de los ricos, hermosos y contundentes valores que hemos comprometido abrazar, defender y exteriorizar, a la luz de los nuevos tiempos y no respecto de las tiranías y absolutismos que existían en el siglo XVIII y XIX, no cabe duda que tenemos un futuro esperanzador que esperamos permitan alcanzar a la Francmasonería un nuevo esplendor en el nuevo siglo. Depende de nosotros satisfacer la necesidad de valores que existe en el mundo que habitamos, valores que sean trascendentes como nuestros caros principios masónicos, y debemos hacerlo con lo que es la tradición propia de la Francmasonería, sin necesidad de puestas al día o cambios que no respeten la tradición que muchos nos envidian, las nuevas generaciones demandan de la existencia de instituciones que formen en valores universales como los nuestros, jóvenes que aún no nos han encontrado, seguramente porque nosotros no sabemos explicarlos. El presente y futuro de la sociedad moderna es la Francmasonería y sus frutos dependen del carácter esencialmente docente de nuestra institución.

CONCLUSIONES:

Q.·. H.·. V.·. M.·. y QQ.·. HH.·. todos, como conclusión final de esta interesante plancha, en la que se me ha dado la oportunidad de compartir con ustedes sencillas reflexiones respecto al tema encomendado por mi logia, adherir a lo expresado por el Q.·. H.·. Ángel Clavero, Gran Maestro de la Gran Logia del Oriente de Argentina, en su Conferencia intitulada “Los bicentenarios, una república democrática latinoamericana en el siglo XXI”, en una de sus partes hace mención al tema que nos convoca en esta tenida de logia, ante la pregunta si ¿los valores masónicos, (que desarrolla en su conferencia), pueden ser muy importantes en este contexto de crisis económica, que ya no es económica sino también mundial?. Su respuesta es, “Justamente, la nuestra es una institución que enseña a pensar. Por eso, la masonería puede ser de mucha ayuda para superar la crisis. Ahora ya hablamos de talleres de ideas, en los que confrontamos las distintas opiniones y trabajamos en un ámbito de igualdad y tolerancia.

Preparamos al hombre para que sea mejor hombre, para dignificarlo. Y a su vez, que ello represente en una mejor calidad política. Porque su es mejor hombre, también se es mejor ciudadano.”

S.·. F.·. U.·.

BIBLIOGRAFÍA:

– Paper “La crisis o crack financiero en el macro sistema mundial”, Radio Cristiandad, octubre 2008., España.
– Diario digital HOY, Entrevista a G.·. M.·. G.·. L.·. Argentina, “Masonería puede ayudar a superar las crisis”, agosto 2009.
– Paper, “Tiene algún sentido la francmasonería en los albores del siglo XXI”, septiembre 2003, España.
– Apuntes personales de Juan Antonio Córdova, agosto 2009, Caracas – Venezuela.

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