¿Existe sólo una Masonería?

La respuesta será afirmativa o negativa dependiendo del punto de vista que tomemos: Si nos preguntamos viendo a la Masonería desde el exterior, desde un punto de vista de un observador objetivo y no Masón, no hay duda que la respuesta será afirmativa. Para él, la Masonería será una sola y no considerará, por desconocimiento seguramente, sus diferentes matices que pasan a ser partes de ese gran todo que es la Orden o Fraternidad Masónica.

Si con la pregunta se pretende saber si hay sólo un tipo o forma de Masonería, debemos responder negativamente, lo cual, automáticamente involucro aclarar cuales son las diferentes Masonerías existentes y sus principales tendencias y peculiaridades. Esta tarea es difícil y compleja por la gran multiplicación y proliferación de Ritos, Rituales y Grados (y sus diferentes administraciones u Obediencias Masónicas como ser: Grandes Logias, Grandes Orientes, Supremos Consejos, etc.), que nacieron indiscriminadamente y sin sistema alguno, especialmente, a mediados del siglo XVIII.

Sin embargo, y a modo de simplificación, trataremos de responder teniendo como horizonte la situación en la actualidad y dejando el detalle del análisis histórico. Me permitiré plantear algunas clasificaciones de la Masonería

Tomado de: R.·. L.·. La Fraternidad Nº 62 . Tel Aviv, Israel.

No es tan obvio que los Masones no reclutan a sus miembros. Ellos deben esperar por los aspirantes que lleguen para preguntarles sobre su incorporación a nuestra Augusta Orden Masónica.
Uno de las razones para nuestro éxito es que nosotros no solicitamos a los candidatos. Cada uno de nuestros miembros ha venido de su propia libre y espontánea voluntad, después de haber buscado ser presentado por unos de nuestros miembros o haber sido invitado por alguno otro; para luego de llenar un formulario ó solicitud ha reafirmado su petición para ser incorporado como nuevo miembro que reúne las condiciones establecidas.

Un pasaje famoso viene a colación y no podría ser más apropiado: “Pide, y se os dará”. “Toca, y la puerta se abrirá”. “Busca y encontrarás”.